Documento de investigación sobre el control de la ira en el control de las emociones

Las estrategias de manejo de la ira pueden aprenderse en muchos libros de psicología populares que se encuentran en cualquier librería local. Sin embargo, muchos individuos encontrarán que participar en una clase de manejo de la ira o en un curso individualizado de terapia de un consejero profesional es la manera más efectiva de controlar sus problemas de ira.Manejo de la ira

La incapacidad de un individuo para controlar su ira puede tener serias ramificaciones. Algunos individuos tienen lo que se conoce popularmente como “mecha corta” o “temperamento caliente”. Estos individuos pueden tener explosivos arrebatos de ira. La ira se convierte en un problema cuando el individuo hiere a otros.

Explicando la ira

Según la Asociación Nacional de Manejo de la Ira, la ira puede definirse como una simple emoción o estado de ánimo negativo. El modelo de ira de Novaco sugeriría que es una reacción al estrés con componentes cognitivos, conductuales y fisiológicos. Definida operacionalmente, la ira es la incapacidad de reprimir el comportamiento agresivo o el retraimiento severo. La mayoría de los expertos estarían de acuerdo en que, independientemente de la definición particular ofrecida, la ira es una emoción básica. Como tal, el propósito de la ira es permitirnos adaptarnos a alguna demanda de nuestro entorno; “la ira impulsa a los animales a atacar o destruir”. En otras palabras, la ira es un mecanismo de afrontamiento utilizado en momentos de estrés. La ira puede variar en intensidad desde la molestia hasta la rabia, que puede incluir despliegues de agresión o incluso violencia. Brehm y Kassin sugieren que “la ira consiste en fuertes sentimientos de desagrado en respuesta a una lesión percibida; la naturaleza exacta de estos sentimientos (por ejemplo, indignación, odio o irritación) depende de la situación específica”.

Básicamente, hay tres teorías de la emoción.

  1. La primera es la teoría de James-Lange, que sugiere que los estímulos ambientales generan respuestas fisiológicas que resultan en una emoción. Así, específicamente con respecto a la ira, podemos percibir que estamos siendo atacados, lo que causa respuestas fisiológicas negativas como el aumento de la tasa de respiración y la presión arterial, y respondemos sintiéndonos enojados.
  2. La Teoría de la Emoción del Bardo Cañón sugiere que experimentamos emociones y respuestas fisiológicas particulares simultáneamente. En el caso de la ira, percibimos una amenaza y respondemos con reacciones fisiológicas negativas y la emoción de la ira al mismo tiempo.
  3. La Teoría Cognitiva de la Emoción sugiere que las emociones dependen de las señales del entorno. Percibimos una amenaza y, como resultado, experimentamos cambios fisiológicos, tomando nota de las señales ambientales que están disponibles. Interpretamos y evaluamos cognitivamente la situación y etiquetamos nuestra emoción como “ira”.

Si la última teoría es exacta, entonces esto indicaría que la etiqueta de una emoción como ira es algo aprendido. Como mínimo, la mayoría de los psicólogos estarían de acuerdo en que los individuos aprenden a identificar un conjunto específico de respuestas fisiológicas y señales ambientales como ira.

Sin embargo, las tres teorías de las emociones también sugieren que las respuestas fisiológicas simpáticas están involucradas en la emoción. Esto indicaría que tal vez hay un aspecto de la emoción que no se aprende sino que es innato. De hecho, muchos expertos sugieren que ya desde el primer mes de edad, los bebés muestran expresiones faciales que sugieren la emoción de la ira. A medida que los niños crecen, aprenden a asociar estos sentimientos fisiológicos con eventos y situaciones más complicadas. En otras palabras, los niños se vuelven más sofisticados en la percepción de amenazas, no sólo a la seguridad física, sino también a la autoestima, el orgullo y otros fenómenos psicológicos. Pero también es concebible que el niño aprenda a percibir una amenaza en una situación en la que no existe ninguna.

Asignación del manejo de la ira

Las estrategias de manejo de la ira enseñan a expresar la ira sin lastimar a los demás. Para algunos individuos, esta es una habilidad que requiere cantidades sustanciales de práctica bajo el cuidado de un profesional. Sin embargo, el manejo de la ira permite al individuo controlar una situación y lograr los resultados deseados de manera tranquila y racional sin necesidad de recurrir a emociones explosivas y a la violencia.

Una típica tarea de manejo de la ira puede verse así:

Ver la película “Manejo de la Ira” con Adam Sandler e identificar los tres principales factores estresantes en la vida de los personajes principales y explicar si alguna de las técnicas de reducción de estrés/ reducción del peligro prescritas por el Dr. Buddy Rydell (Jack Nicholson) son legítimas. Si no lo son, ¿qué prácticas de manejo del estrés serían más efectivas?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable los propietarios legales de editorialcomplutense.
  • Finalidad  Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Su consentimiento.
  • Destinatarios  contabo.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.