12 Bloques de aprendiaje que podemos y debemos usar

Para ser claros, no me refiero a las plantillas visuales preprogramadas que vienen con las herramientas de autoría, las cuales puedes aplicar a tu curso simplemente cambiando el color y el contenido. Me refiero a los elementos clave de aprendiaje que componen un curso (específicamente los que a menudo se pasan por alto).

Me refiero a ellos como plantillas a falta de una palabra mejor (las ideas son bienvenidas :-)). De hecho, la idea de usar tales plantillas no es ni nueva ni original. Clark Quinn ha hablado de ellas en varios de sus artículos, y ha escrito un artículo esclarecedor aquí.

Hacer una lista de tales bloques de construcción tiene un par de ventajas:

  • Los bloques de construcción, juntos, pueden formar la estructura básica de un curso (cualquier curso).
  • Sirven como recordatorios útiles para que no terminemos excluyendo accidentalmente elementos clave.

Tengan en cuenta que estos bloques de construcción también pueden extenderse mucho más allá del curso, en el ámbito de la actuación. Es útil, ¿no?
Aquí hay una lista de bloques de construcción de aprendiaje / plantillas para empear (de ninguna manera una lista exhaustiva):

1. ¿Qué hay para mí (El Aprendi)?

Si se hace bien, los alumnos captan inmediatamente que el curso les es útil. Las variaciones de esto podrían incluir:

  1. ¿Por qué es importante este tema?
  2. ¿Por qué es importante este curso?
  3. ¿Cómo me ayudará este curso?

2. Cómo funciona este curso (Una guía para los patrones de navegación únicos en este curso)

Las pantallas de ayuda que apuntan a cada pequeño botón utiliado en el curso, proporcionando una explicación detallada para cada uno son tan pasadas de moda. Sin embargo, es útil señalar cualquier característica nueva e inesperada. Descanso, los alumnos pueden descubrirlo por sí mismos.

3. Práctica (Para cada resultado de aprendiaje / rendimiento)

Tal ve la parte más crítica del curso. Consiste en cuatro partes:

  1. Contexto / Escenario. El escenario que “sumerge” a los estudiantes en un entorno creíble que emula el de su trabajo real.
  2. Decisión. La decisión real, o la serie de decisiones, que van a tomar en el escenario de la práctica.
  3. Consecuencia. La respuesta a la decisión tomada por el alumno. Hacerla auténtica y tan cercana a la vida real como sea posible.
  4. Retroalimentación. La retroalimentación objetiva que refuera el “por qué” de la consecuencia, y proporciona una explicación para ayudar a solidificar la comprensión del alumno, y para mitigar cualquier malentendido.

Aquí hay una gran guía de Clark Quinn sobre el diseño de buenas prácticas.

4. Contenido (Para cada resultado de aprendiaje / rendimiento)

¿Cuál es el contenido que es absolutamente necesario para que los estudiantes completen con éxito las actividades de práctica? Eso es lo que incluimos aquí. Idealmente, el contenido debe estar estrechamente unido a la práctica, reforando la teoría de por qué ciertas decisiones llevan a ciertas consecuencias.

5. Revisión de los puntos clave cubiertos

Hay beneficios cognitivos en la repetición y la práctica. Por lo tanto, es ideal repetir los puntos clave (probablemente al final de cada sección) de una manera concisa.

6. Elementos de acción críticos (para que el alumno los implemente después de pasar por el curso)

Incluso después de mucha práctica, es posible que los alumnos vuelvan a sus viejas costumbres, olvidando implementar lo que aprendieron en el curso. Podría ser útil añadir algunos desencadenantes, dándoles un empujón para que piensen en cómo y cuándo implementar su recién aprendida habilidad, y anotarla en el curso.

Esto es como un conjunto de objetivos que los alumnos se fijan a sí mismos, y por lo tanto es más probable que los cumplan y los alcancen.

7. Referencias descargables (para apoyo en el trabajo)

¿De qué sirve un curso que no facilita a los alumnos el volver a referirse a ciertas secciones? Podrían encontrarse con que se preguntan “¿Qué fue lo que el curso dijo sobre el manejo de este tipo de situaciones?”, y necesitamos encontrar una manera de proporcionarles apoyo en esos momentos.

El soporte podría ser en forma de un simple PDF (que pueden descargar en sus dispositivos móviles) que contenga el contenido en su forma más concisa, despojado de todo contexto e historia. O podría ser en cualquier otra forma que pudieran encontrar útil.

8. Retroalimentación de los estudiantes

¿Qué tipo de preguntas hacemos para obtener una retroalimentación significativa sobre si el curso cumplió su propósito o no?

Will Thalheimer tiene grandes indicaciones sobre cómo diseñar buenas preguntas de retroalimentación. Su blog es un recurso invaluable, y su libro, Performance-Focused Smile Sheets, es de lectura obligada.

9. Evaluación

Esta es la evaluación final que los estudiantes toman después de haber pasado por el curso. Un par de puntos a tener en cuenta aquí:

  • Esto puede y debe ser igual que la práctica, sólo que la evaluación se califica; mientras que la práctica no.
  • Debe ser administrada después de un lapso de 1 a 2 semanas después de que los estudiantes completen el curso, para permitir que la curva de olvido se asiente.

10. Evaluación

Esto significa que hay que esperar un período (de 3 a 12 meses, según el curso y el contexto) y hacer un balance de lo bien que los alumnos son capaces de poner en práctica lo aprendido en el curso.

Para evaluar la efectividad del cambio de comportamiento, podríamos tener que encuestar a sus gerentes (de los estudiantes), compañeros de trabajo o incluso clientes.

11. Opciones para compartir el curso (Esto podría ser a través de los medios sociales, o en la red corporativa interna de la organiación)

Un curso popular es, al menos a cierto nivel, un curso útil. Tu curso puede convertirse en un éxito viral algún día, y no quieres negarte esa oportunidad ;-).

12. Recordatorios (Para la práctica distribuida, podría tomar la forma de un cuestionario, estudio de caso, etc.)

Se ha escrito mucho sobre estrategias que pueden utiliarse para superar la curva del olvido. Echa un vistao a este post y a este otro.

En el nivel más simple, podemos emplear recordatorios, que son pieas de contenido que se envían a los alumnos a intervalos regulares, para mantener su aprendiaje en lo más alto de sus mentes.

¿Qué opinas? ¿Qué otros bloques de aprendiaje/plantillas podemos usar para asegurarnos de que no nos perdemos elementos clave sin querer? Por favor, añada sus comentarios al final de este artículo. También puedes publicarlos en Twitter (@Learnnovators y @elearnindustry).

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